25 años de «Indy IV». No, perdón: 9 años… No, 25… No, 9… ¿Fate of Atlantis» o «La calavera de cristal»?

04/09/2017 Texto: SAS 

«Fate of Atlantis se convirtió en un clásico de las aventuras gráficas, la cual se especuló, por aquella época, ser la cuarta parte de la saga de Indiana Jones…»

El primer “Indy IV”

En 1992, la empresa de videojuegos LucasArts, anteriormente LucasFilm Games (empresa del todopoderoso George Lucas, del que hemos hablado ya largo y tendido en este WordPress), desarrolló un videojuego del añorado género de las aventuras gráficas. Esta no fue otra de la que se especuló durante aquella época ser la cuarta parte de la saga del arqueólogo más famoso de la historia del cine: Indiana Jones.

Aquel videojuego fue, sin duda alguna, Indiana Jones and the Fate of Atlantis, una impresionante aventura escrita y dirigida por Hal Barwood, guionista colaborador en varios filmes dirigidos por Steven Spielberg como Loca evasión (The Sugarland Express, 1974) y Encuentros en la tercera fase (Close Encounters of the Third Kind, 1977), que se convirtió en el videojuego del año y pasó a la historia como un clásico dentro del género de las aventuras gráficas. Pero, la historia real de “Indy IV” aún estaba por escribirse…

«El cómic de Fate of Atlantis se escribió en 1991; sin embargo, hasta 2008 no volvimos a ver a Harrison Ford enfudado como Indiana Jones en la gran pantalla…»

La adaptación en viñetas de Fate of Atlantis se hizo incluso un año antes que el videojuego, en 1991, de la mano creativa de Dan Barry, entre otros. El lápiz de Barry asentó el diseño inicial del mítico continente perdido de la Atlántida, así como presentó a los personajes principales de la historia como a la histriónica médium, Sophia Hapgood y al malvado oficial del Tercer Reich, Klaus Kerner.

Foaissue1

Arriba, portada del primer número de la adaptación de Fate of Atlantis al formato cómic de la mano de Dan Barry. Abajo izquierda, Hal Barwood, guionista del videojuego de Fate of Atlantis; abajo derecha David Koepp, el que firmara el guión oficial de “Indy IV” titulado Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal.

Barwood_&_Koepp

El segundo “Indy IV”

Aunque para ver la cuarta parte oficial de Indy tuvieron que pasar dieciséis años más: hasta 2008 no volvimos a ver a Harrison Ford (versión no-pixelada) enfundado en su chaqueta de piel, sombrero fedora y látigo de domador de fieras en la gran pantalla. De hecho, los esfuerzos para llevarlo de nuevo al cine comenzaron mucho antes. Fue precisamente en 1992, en plena fiebre de Fate of Atlantis, cuando muchos hubiésemos querido ver en la pantalla la adaptación al cine de la gran aventura de la Atlántida. Sin embargo, George Lucas estaba en pleno trabajo de concepción de un nuevo guión para el intrépido aventurero que, de hecho, le costó bastante tiempo de llevar a la gran pantalla.

Spielberg-Lucas-Indy-IV

George Lucas (a la derecha) tuvo bastantes problemas con el director de la película Steven Spielberg (a la izquierda) a la hora de plantear el enfoque de la cinta de “Indy IV”.

El guión oficial de “Indy IV” nació en plena producción de la teleserie producida por George Lucas, Las aventuras del joven Indiana Jones (The Young Indiana Jones Chronicles, 1992). En uno de los episodios cancelados, Lucas pareció encontrar la inspiración perfecta para lo que él mismo calificó como “un argumento igual de fascinante que el del Arca Perdida…” Tal argumento hacía referencia ya al famoso cráneo de cristal y a unas criaturas extraterrestres: se tituló provisionalmente Indiana Jones and the Saucermen from Mars y fue escrito por Jeb Stuart. Pero este guión no pareció satisfacer ni a Harrison Ford ni a Steven Spielberg. Este último le dijo que no le apetecía volver a dirigir una cinta sobre extraterrestres después de haber dirigido tres a lo largo de su filmografía. Entonces Lucas, frustrado, comenzó con la preproducción de las precuelas de Star Wars, es decir, con los Episodios I, II y III, metiendo en el cajón el guión de “Indy IV” indefinidamente.

«En uno de los episodios cancelados de la teleserie sobre Las aventuras del joven Indiana Jones, Lucas pareció encontrar la inspiración perfecta para lo que él mismo calificó como “un argumento igual de fascinante que el del Arca Perdida…”»

Las_aventuras_del_joven_Indiana_Jones_Serie_de_TV-425432270-large

Portada de la primera temporada de Las aventuras del joven Indiana Jones, ilustrada por el artista Drew Struzan, donde nació la idea para la cuarta parte de la saga.

Hasta que no llegó el nuevo milenio, en 2000, el proyecto de “Indy IV” no resucitó. M. Night Shyamalan pretendió hacer una secuela del Arca Pedida, cosa que Lucas y Spielberg no le permitieron. Entonces, Lucas contrató a 3 guionistas diferentes, entre ellos a Frank Darabont, director de La Milla Verde (The Green Mile, 1999) para que cada uno hiciera su particular aproximación al guión de “Indy IV”. Spielberg le declaró a Lucas que el guión de Darabont era el mejor pero Lucas lo rechazó porque iba en contra del planteamiento del personaje. Nuevamente, el guión de “Indy IV” quedó suspendido hasta 2005, fecha en la que Jeff Nathanson lo abordó de nuevo bajo el prisma de Lucas y que, finalmente, firmaría David Koepp en 2006, presionado por Harrison Ford a acabar de escribirlo ese mismo año ante la amenaza de renuncia del actor al proyecto de “Indy IV”. Koepp lo escribió en el tiempo previsto titulándolo Indiana Jones y el destructor de mundos, título que fue reemplazado por Spielberg por el actual Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. El periplo de “Indy IV” había llegado finalmente a su fin.

Aciertos y errores de los dos “Indys IV”

«El mayor acierto de Fate of Atlantis fue su final épico en la hundida Atlántida, por contra, el mayor desastre del reino de la calavera de cristal sea quizás la secuencia de la nevera en la que Indy elude una bomba nuclear…»

Las dos versiones de “Indy IV”, tanto el videojuego de 1992 como el filme de 2008, no estuvieron exentas de aciertos ni de errores. El videojuego escrito y dirigido por Hal Barwood fue increíble para la época pero, por un lado, era demasiado megalómano en su forma narrativa. Habían 3 maneras diferentes de llegar al final: el modo equipo, el modo acción y el modo ingenio, según cómo queríamos que se desarrollara la aventura (recuerdo pasarme horas y horas intentándome pasar el juego en los tres modos sin écharle mano al libro de pistas… ¡era prácticamente imposible!) Pese a su dificultad, la historia era sencillamente una maravilla: ¡parecía realmente una película de la saga de Indiana Jones! Volvía a aparecer el entrañable cuidador del museo, Marcus Brody, tenía un villano temible como lo fue el comandante nazi Klaus Kerner y nuestra particular partner femenina, la médium Sophia Hapgood, conocida del pasado de Indy, le daba un contrapunto perfecto al argumento. El final del juego, donde se desarrollaba en la hundida Atlántida, fue lo mejor de la historia, algo realmente épico.

maxresdefault

Arriba, imagen del final de Fate of Atlantis, lo más impresionante del videojuego de 1992. Abajo, fotograma de la explosión nuclear de la película de La calavera de cristal, tras haberse salvado Indy gracias a una nevera, sin duda, lo peor de la película de 2008.

Indy-nuclear

«El guión de Koepp resulta lo suficientemente coherente con la época histórica que Lucas intentó captar para la película: los años 50 en Norteamérica fueron los años de la Guerra Fría por excelencia, y las historias de aliens y de OVNIS se pusieron totalmente en voga.»

Si pasamos a analizar la cuarta parte oficial de Indiana Jones, la del reino de la calavera de cristal, pese a ser una de las más criticadas de la saga, no está tan mal como al principio se dijo. El guión de Koepp resulta lo suficientemente coherente con la época histórica que Lucas intentó captar para la película: los años 50 en Norteamérica fueron los años de la Guerra Fría por excelencia, donde todo el mundo sospechaba de “todo el mundo”, valga la redundacia. El terror a que los rusos atacaran con armamento nuclear estaba a la orden del día, y las historias de aliens y de OVNIS se pusieron totalmente en voga. El mayor desastre que alberga la película sea quizás la parte de la nevera en la que Indy se oculta para eludir una bomba nuclear y esta sale disparada volando hacia el cielo. Tras ello, Indy, a su avanzada edad, sale vivito y coleando del refrigerador. Aunque hay cosas que ni tan siquiera Indiana Jones podría llegar a superar, por mucho que Spielberg, Lucas y Koepp nos quieran convencer de ello…

¿Quieres saber más sobre el fantástico universo de Indiana Jones? Nuestro WordPress hermano Friki Non Plus Ultra, ha preparado una entrada especial sobre este héroe simpar. Te animamos a leerla haciendo clic aquí mismo: “«Conseguidor» de antigüedades raras”: un breve repaso a los 9 McGuffins más frikis de la saga de Indiana Jones.

Anuncios

“A donde vamos no necesitamos carreteras…” 32 años de un clásico del cine moderno «Regreso al futuro».

22/07/2017 Texto por: SAS

¡¡ATENCIÓN: ADVERTENCIA IMPORTANTE DE SPOILERS!! ESTE ARTICULO CONTIENE INFORMACIÓN SOBRE PARTE DEL ARGUMENTO DE LAS PELÍCULAS.

regreso-al-futuro-trilogia-original

«Con los años he logrado entender al completo esta trilogía de la que el famoso científico Carl Sagan aseguró que son unas de las mejores películas que jamás se han filmado».

El mayor error que he cometido en mi vida fue ver Regreso al futuro IIBack to the Future II (1989, Robert Zemeckis) antes que la primera parte… Bueno, yo solo era un chaval de apenas 10 años que iba a ver una película que algún compañero del colegio me había recomendado encarecidamente. A pesar de que no me enteré de la mayor parte de la película (¿qué podía esperar?) me encantó dicho filme y, entonces, decidí poner remedio a mi terrible equivocación y alquilé en un videoclub de mi barrio (¿alguien recuerda lo que era eso… “piratillas” de internet…?) la primera Regreso al futuro, Back to the Future (1985, Robert Zemeckis) y, sólo entonces, pude entender algunas cosas: lo que mi pueril mente de chaval preadolescente de diez años pudo alcanzar. Con los años he ido revisitando periódicamente esta trilogía clásica de la ciencia ficción norteamericana y he logrado entenderla al completo, de la que el famoso científico Carl Sagan aseguró ser unas de las mejores películas que jamás se han filmado.

Regreso al futuro I, o cómo hubiese sido ir con mi padre al colegio

_20170721_171251

El año natural del Marty McFly.

El resumen de la película es muy simple: un chaval de 17 años, que ha viajado accidentalmente al pasado en una máquina del tiempo, interfiriendo con sus propios progenitores, debe lograr que sus padres se enamoren para asegurar así su propia existencia. En resumen esa es la línea maestra del guión firmado por Bob Gale y Robert Zemeckis a cuatro manos. La idea se le ocurrió al propio Gale que, cierto día trasteando en el desván, encontró una fotografía de la graduación de su padre y este se preguntó: “¿Qué podría haber pasado si hubiese coincidido con mi padre en el instituto? ¿Hubiésemos sido amigos…?” A partir de aquí, Gale ideó una historia en el que su protagonista viaja al pasado e interfiere accidentalmente con sus padres, en donde su propia madre se enamoraba de él y, al mismo tiempo, se hacía amigo de su propio padre para poder salvarse a si mismo.

bttfset

Bob Gale y Robert Zemeckis (de izquierda a derecha), los padres de Regreso al futuro, conversando en 1985 durante el rodaje de la primera parte de la trilogía.

Era una idea magnífica pero ningún estudio quería hacerla: una de las principales razones, aunque parezca sorprendente, era porque resultaba demasiado blanda en comparación con las películas sobre adolescentes subiditas de contenido sexual que se estaban haciendo y que estaban triunfando por aquella época de principios de los ochenta como Los incorregibles albóndigasMeatballs (1979, Ivan Reitman) o Porky’s (1982, Bob Clark). Gale y Zemeckis hicieron por lo menos 40 intentos para llevarla a la pantalla, pero hasta que Zemeckis no obtuvo el éxito masivo con Tras el corazón verdeRomancing the Stone (1984, Robert Zemeckis), los estudios Universal no le dieron luz verde al proyecto de Regreso al futuro. Eso, y que Spielberg apostó siempre por el proyecto de los viajes en el tiempo de Gale y Zemeckis.

La moraleja de la historia está clara: todo lo que hagas en el pasado, te repercutirá en tu futuro. Cuando empieza el filme, George McFly, el padre de Marty, es el pelele de Biff: le redacta los informes en casa fuera del trabajo, le roba las cervezas, le coge el coche a George y se lo destroza… Marty observa, al viajar hacia el pasado, que cuando eran jóvenes sucedía exactamente lo mismo entre Biff y su padre: el joven Biff hacía que George le redactara los deberes del instituto, se aprovechaba de él, etc. Sólo cuando Marty viaja al pasado y consigue que su padre le plante cara a Biff, George arregla su futuro. Además, el George McFly del inicio del filme nunca apostó por él mismo: Marty descubre que cuando su padre era joven escribía historias de ciencia ficción y que, con el paso de los años, acabó por dejar. Pero, al acabar la primera parte de la trilogía, el George McFly que apostó por él mismo, edita su primera novela de ciencia ficción y (qué curioso) Biff acaba siendo su “sirviente”.

«La moraleja de Regreso al futuro I está clara: todo lo que hagas en el pasado, te repercutirá en tu futuro… Sólo cuando Marty viaja al pasado y consigue que su padre le plante cara a Biff, George arregla su futuro».

Regreso al futuro II, o cómo hacer una película sobre el futuro sin equivocarse demasiado 

_20170721_171906

El futuro de Marty McFly.

Debido al enorme éxito que obtuvo la primera parte, los directivos de la Universal casi “obligaron” a los productores a hacer la segunda parte. Aunque Gale y Zemeckis tan sólo les pusieron una condición: poder filmar una tercera parte que se empezaría a rodar justo al acabar la segunda, algo que marcó un precedente en la industria cinematográfica. Universal aceptó y presupuestó las dos secuelas por 80 millones de dólares: 40 para cada una de ellas.

De hecho, a Zemeckis nunca le entusiasmó rodar el “futuro” porque, según el cineasta: “resultaba demasiado arriesgado hacer predicciones ya que, a la larga, pueden resultar descabelladas”. De todos modos, hubiese sido absurdo no hacerlo ya que tenían una oportunidad de oro y, además, la audiencia lo estaba esperando. Así pues, se volvió a reunir a todo el equipo técnico y al casting original para las dos secuelas. A todos menos a Crispin Glover, el actor que interpretó al padre de Marty McFly que, por desacuerdos con sus royalties, no participó en las secuelas. Glover exigía unas condiciones económicas que los productores no creyeron adecuadas para su estatus como actor. Así pues, Glover declinó la oferta y el guionista optó por matar al personaje.

«A Zemeckis le interesó más volver a 1955 para filmar la historia vista en la primera película desde otro ángulo, que filmar el “futuro” (pasado) de la Hill Valley de 2015».

backtothefuture

De izquierda a derecha: Christopher Lloyd (Doc Emmett Brown), el director de la cinta, Robert Zemeckis y Michael J. Fox (Marty McFly) en una fotografía de 1989 durante el rodaje de Regreso al futuro II en el ‘set’ de la Hill Valley del “futuro” 2015.

Lo que realmente le interesó a Zemeckis, más que filmar en el “futuro” (pasado) de la Hill Valley de 2015, fue volver al año 1955 para filmar la historia vista en la primera película desde otro ángulo, algo que marcó otro precedente en la historia, ya que esto no se había hecho anteriormente en ninguna otra película. Para ello, Zemeckis pidió a ILM (Industrial Light and Magic), la empresa que se encargó de los efectos especiales propiedad de George Lucas, que construyera la VistaGlide, una cámara especial para filmar en un mismo plano al mismo actor interactuando entre sí.

De hecho, ese es uno de los aspectos más interesantes de la historia que, esta vez, se centra en el personaje de Biff Tannen: el viejo Biff de 2015 descubre que Doc Brown inventó una máquina del tiempo y, en un momento de despiste de Marty y el científico, el antipático anciano usa el DeLorean para darse a sí mismo en el pasado 1955 un almanaque con los resultados de los últimos cincuenta años de toda clase de eventos deportivos. Eso hace que se cree un 1985 alternativo en donde Biff es un cruel multimillonario que gobierna Hill Valley a sus anchas y se casa con la madre de Marty. Además, también descubrimos que Biff mató a George McFly (así, Bob Gale arreglaría la ausencia de Glover en la película). Marty y Doc deben volver a 1955 para evitar que Biff logre su objetivo, aunque, al volver al pasado, nuestros protagonistas se encontrarán con alguna que otra paradoja temporal (curiosamente, el título en clave para la película fue Paradox, Paradoja en español).

nike-air-mag-marty-mcfly-lancement-2015

Las Nike Air MAG, con los “robo-cordones” que alucina Marty, al final se materializaron en 2011 pero sin los “robo-cordones”… ¡Lástima!

Al final, pese a que Zemeckis se mantenía reacio a filmar en el futuro porque no quería predecir ninguna burrada, predijo bastantes cosas como las tablets, las videollamadas o las gafas celulares que usa la hija de Marty McFly (atención: ¡interpretada por el mismo Michael J. Fox!). Los coches voladores, los aeropatines o las chaquetas que se secan solas son aún cosas del futuro real, mientras que la Pepsi Perfect o las Nike Air MAG se materializaron en honor de esta película.

Regreso al futuro III, o cómo viajar al salvaje Oeste americano y volver justo a tiempo

_20170721_171124

El pasado de Marty McFly.

«El gran mérito de Regreso al futuro III quizás fuera que se hizo en una época (principios de los años 90) en que el género del western estaba pasado de moda en la gran pantalla».

Para el capítulo final de la trilogía, los productores ya sabían dónde (mejor dicho, cuándo) transcurriría esta película: en el salvaje Oeste americano de 1885. La elección fue, de hecho, del propio J. Fox. Durante la primera película, Gale y Zemeckis le preguntaron: “Oye, Michael: ¿a dónde te gustaría viajar si tuvieras el DeLorean de la película?” La respuesta del actor fue directa: “¡Al Oeste!” Así pues, todo el equipo se embarcó a hacer un western mientras aún estaban acabando de editar el segundo filme.

Lo cierto es que todo el equipo de las dos primeras entregas quería hacer un western: desde Michael J. Fox hasta Dean Cundey, el director de fotografía del filme, por no mencionar a los creadores originales de la saga Bob Gale y Robert Zemeckis. Según este último: “El Far West representa el Romanticismo Americano… Todo cineasta quiere hacer un western, de hecho teníamos un montón de especialistas dispuestos a convertirse en indios, vaqueros y soldados de la caballería montada para la tercera parte.” El gran mérito de Regreso al futuro III quizás fuera que se hizo en una época (principios de los años 90) en que el género del western estaba pasado de moda en la gran pantalla.

behind-the-scenes-bttf-future-back-3

Arriba, el equipo técnico de Regreso al futuro III rodando un plano con Christopher Lloyd y Michael J. Fox subidos “a lomos” del DeLorean. Abajo, el fotograma del mismo plano rodado en la fotografía superior en donde aparecen Doc y Marty intentando alcanzar los 120 km/h encima del DeLorean, arrastrado por un tropel de caballos.

bttf3

«En esta última, el protagonista de la función es Doc y el romance que surge entre él y Clara Clayton. Es este romance el que introduce dilemas morales muy interesantes en los personajes».

El gancho de la película, en esta ocasión, estuvo en que Emmett le envía una carta a Marty a través de un misterioso mensajero justo al final de la segunda parte en donde le dice a Marty que se encuentra sano y salvo en el lejano Oeste norteamericano. Pero, más adelante, se descubre que tras enviarle la misiva, Bufford Tannen, un antepasado de Biff, mató al científico por una deuda. Marty decide viajar con el DeLorean (oculto durante 70 años en una cueva) al viejo Oeste para salvar a Doc. El conflicto, en esta ocasión, está en el personaje del científico, que se enamora de una dama en apuros: la profesora Clara Clayton recién llegada a la Hill Valley de 1885.

Zemeckis explica cómo Marty, de hecho, no es el protagonista de ninguna de las películas de Regreso al futuro sino que actúa cual maestro de ceremonias de la trilogía fílmica: en la primera película es su padre, George McFly, el verdadero protagonista de la historia. En la segunda entrega, el protagonismo lo adquiere Biff, quien intenta beneficiarse de los viajes en el tiempo tan sólo para su provecho. En esta última, el protagonista de la función es Doc y el romance que surge entre él y Clara Clayton. Es este romance el que introduce dilemas morales muy interesantes en los personajes sobre si volver al futuro o bien quedarse en el pasado con el riesgo de poder morir en el intento.

«Sólo cuando el expresidente Ronald Reagan citó en un discurso sobre el estado de la Nación: “Llevémos a América hacia el futuro, donde no necesitemos carreteras…”, los productores de la saga se dieron cuenta del impacto que habían causado sus indelebles películas».

Además el guión firmado por Gale de nuevo, contenía la problemática de poder viajar al futuro: el depósito de gasolina del DeLorean fue alcanzado por una flecha india y los protagonistas no pueden repostar combustible. La única manera de alcanzar los 120 km/h para regresar al futuro es que una locomotora de vapor empuje del DeLorean a tal velocidad (cosa que no era tan fácil en aquellos tiempos de la Segunda Revolución Industrial). El climax de la película fue realmente soberbio con el DeLorean tirado por la locomotora mientras explotan los leños de colores a punto de despeñarse por un barranco. Por lo general, la tercera parte fue más aplaudida por la crítica que la segunda.

En resumen, esta trilogía ha permanecido como unas de las mejores películas de ciencia ficción que se han realizado jamás y han logrado aguantar estoicamente el paso del tiempo. En cierta ocasión, el expresidente Ronald Reagan dijo en un discurso sobre el estado de la Nación: “Llevémos a América hacia el futuro, donde no necesitemos carreteras…”, parafraseando a Doc durante el final del primer filme. Fue sólo entonces cuando los productores de la saga se dieron cuenta del impacto que habían causado sus indelebles películas.

BTTF-III-alternate-poster2

El póster que jamás se vio de Regreso al futuro III, original de Drew Struzan, el mago de las ilustraciones de los tres filmes. En este, el propio Struzan comenta que realizó dos carteles promocionales y que los productores (Gale y Zemeckis) eligieron el que Marty se ve ataviado como Clint Eastwood, descartándo el mítico disfraz de vaquero rosa con el átomo nuclear bordado en él.

Continúa en el WorPress de “Friki Non Plus Ultra”32 frikadas que seguramente no tenías ni idea sobre la trilogía de “Regreso al futuro”…

Dibuphone’s#8

20/05/2017 Dibujo por: Jordi Castellví

¿¿Alguna vez os parasteis a pesar que el “alien” de Alien es “negro”?? (de raza negra, vaya). Mi colega friki que dibuja con el móvil, se ha hecho esa misma pregunta y le ha salido esto…. “¡Broda Alien!”

IMG-20170520-WA0000

«The Dark Knight», análisis de la banda sonora compuesta por Hans Zimmer y James Newton Howard.

13/05/2017 Texto por: SAS

the-dark-knight

«Zimmer y Newton Howard escriben a cuatro manos una score, en su mayor parte, conceptual sin dejar de lado la espectacularidad de las orquestaciones típicamente “made in Hollywood” y alcanzando una simbiosis pocas veces vista hasta entonces».

Hace ya nueve años, se publicó una banda sonora, para mi, legendaria: The Dark Knight (2008, Reprise/Warner Bros. Records) compuesta por dos grandes de la música para cine: Hans Zimmer y James Newton Howard. Pocas bandas sonoras igualan a esta en concreto, donde Zimmer y Newton Howard escriben a cuatro manos una score (banda sonora en inglés), en su mayor parte, conceptual sin dejar de lado la espectacularidad de las orquestaciones típicamente “made in Hollywood” y alcanzando una simbiosis pocas veces vista hasta entonces. De hecho, nunca había sonado tan premeditadamente oscura una partitura de Batman para la gran pantalla. Tan solo la primera compuesta por Danny Elfman (en 1989 para la película de Tim Burton) se acerca a unas leguas de distancia a la de El caballero oscuro, score que los compositores toman de referencia y que continúan en esta…

La sinfonía del caos 

410050-joker-the-dark-knight-batman

«Lo que hace grande a esta banda sonora en concreto son los pasajes musicales que se compusieron para los momentos que ocupa el Joker en pantalla».

El leitmotiv de toda la obra musical es, sin duda alguna, “Why So Serious?” una compleja suite compuesta exclusivamente para acompañar y definir al personaje del Joker (interpretado brillantemente por el fallecido actor, Heath Ledger). A mi juicio, este es el mejor corte junto a “Watch the World Burn”, uno de los más dramáticos del disco compuesto por Newton Howard. La colaboración se basó en que Zimmer se centraba en los temas del Joker mientras que Newton Howard se ocupaba de los más dramáticos, especialmente de los que acompañan al personaje de Harvey Dent/Dos Caras (notablemente interpretado por Aaron Eckhart). Volviendo a “Why So Serious?”, Zimmer usó dos notas de violonchelo contrastadas entre sí y tocadas al unísono, para componer toda la track. Además, se valió de cuchillas contra cuerdas de metal para obtener ese característico sonido tan demente. Todo ello con un único objetivo: obtener el sonido del “caos”, que es lo que mejor define al personaje del Joker. Durante el making of de la cinta, Zimmer se refirió a esta pieza en concreto como “la melodía de la anarquía”, que precisamente es la filosofía del Joker durante toda la película. Esta es, sin lugar a dudas, una pieza maestra. De hecho, lo que hace grande a esta banda sonora en concreto son los pasajes musicales que se compusieron para los momentos que ocupa el Joker en pantalla.

Música para un héroe caído 

0

«La score huye de artificios orquestales para enfatizar los dilemas morales del héroe en su descenso personal a los infiernos de Gotham City».

Zimmer y Newton Howard desestimaron la idea de que la audiencia pudiera tatarear fácilmente el tema principal de Batman (eclipsado Christian Bale ante la interpretación prodigiosa de Ledger), ya que tal cosa hubiese restado complejidad tanto al personaje del justiciero enmascarado como a la totalidad de la banda sonora. Es por esta razón que la score huye de artificios orquestales para enfatizar los dilemas morales del héroe en su descenso personal a los infiernos de Gotham City. Los maestros de la batuta recuperan el tema del héroe que ya sonó en Batman Begins (2005, Warner Bros. Records) durante el inicio y el final de este filme, sin abusar de él; además, los compositores rememoran musicalmente el tema de Batman compuesto por Danny Elfman para la película de Tim Burton de 1989, confiriéndole una notación aún más oscura acorde con esta partitura. Asimismo, los momentos musicalmente más dramáticos que acompañan al héroe, los podemos oír en los cortes “I Am The Batman”, “Agent Of Chaos”  y en la pieza-suite “A Dark Knight”, compuesta por Zimmer.

Las dos caras de la sonoridad 

Two-Face

«Fue una lástima que Newton Howard no colaborara en la BSO del The Dark Knight Rises, su emotividad sonora se echa en falta en el conjunto de la score compuesta ya enteramente por Zimmer».

Como ya he apuntado en el párrafo del Jocker, Newton Howard se hizo cargo de componer las piezas musicales más dramáticas, estas son principalmente las que acompañan al incorruptible fiscal del distrito, Harvey Dent (efectivo Aaron Eckhart), apodado también: El caballero blanco de Gotham. Dispuesto a acabar con la mafia de Gotham City, por ironías del destino, Dent acaba convirtiéndose en un criminal que se coge la justicia por su mano, dejando sus elecciones complemente al azar de una moneda. Dent se convierte en Dos Caras tras perder a su prometida y sufrir unas horribles quemaduras que le desfiguran la mitad de su rostro. La tragedia de Harvey Dent, musicalizada por Newton Howard, ocupa una parte minúscula en el disco de The Dark Knight. Tan solo en los tracks “Harvey Two-Face”, “Blood on My Hands” y “Watch The World Burns” muestran el gran trabajo que Newton Howard realizó para la película de Nolan. En una entrevista, Newton Howard declaró que el “cabezapensante” de las scores de la trilogía del caballero oscuro era Zimmer y que sus propias composiciones no definían el tono de las películas. Fue una lástima que Newton Howard no colaborara en la BSO de The Dark Knight Rises, su emotividad sonora se echa en falta en el conjunto de la score compuesta ya enteramente por Zimmer. The Dark Knight obtuvo en 2008 el Grammy al mejor álbum de banda sonora para medio visual. Realmente, ambos se lo merecían: es una banda sonora maestra. 

zimmernewton1

De izquierda a derecha, los maestros Hans Zimmer y James Newton Howard en 2008 ante un piano de cola.

«Iä! Iä! Cthulhu fhtagn!»: 80 años de la muerte del creador del horror cósmico, H. P. Lovecraft.

15/03/2017  Texto por: SAS

untitled22

«H.P. Lovecraft será siempre recordado por ser el autor que encabezó el género literario llamado horror cósmico.»

Hoy se cumplen 80 años de la muerte de Howard Phillips Lovecraft (1890—1935, Providence, Rhode Island) que fue, en pocas palabras, un genio de la literatura el cual encabezó la creación de un género literario nuevo: el horror cósmico. Y digo que lo encabezó porque fueron muchos otros autores los que aportaron piezas fundamentales para su consolidación. Autores como August Derleth, Lord Dunsany o Algernon Blackwood fueron escritores que contribuyeron a su gestación y proliferación pero, sin duda alguna, H. P. Lovecraft será siempre recordado como el autor que representó mejor este movimiento literario.

Lovecraft o la historia de una frustración vital

H. P. Lovecraft tuvo una vida difícil y llena de frustraciones. Rafael Llopis, estudioso y traductor al idioma castellano de la obra de Lovecraft, lo calificó con el apelativo de “el caballero solitario de Providence”, por su profusa afición a los paseos nocturnos en la más estricta soledad. En efecto, la ciudad de Arkham, ciudad donde se enmarcan la mayoría de los relatos de los Mitos de Cthulhu, es en realidad una metáfora de Providence. Lovecraft describe Arkham como una ciudad mistérica, decadente y sombría pero también muy provinciana.

_20170314_151823

Panorámica de la ciudad de Arkham según la mirada del artista Michele Boticelli. Retoque fotográfico por SAS.

«Providence fue una fuente de inspiración para enmarcar los relatos de los Mitos de Cthulhu. Lovecraft describe Arkham en sus relatos como una ciudad mistérica, decadente y sombría pero también muy provinciana.»

Debido a la falta de recursos económicos, H. P. se mudó tres veces adquiriendo siempre domicilios más modestos. Vivió con sus dos tías tras la defunción de sus padres y, al igual que su admirado E. Allan Poe, empezó a malvivir de la escritura, época en la que Lovecraft se casó con una escritora aficionada y empresaria judía llamada Sonia H. Greene, yéndose a vivir a Brooklyn donde fracasó en su corto matrimonio. Además, H. P. no pudo dedicarse profesionalmente a lo que fue su pasión: la astronomía, debido a que fallaba mucho en matemáticas. Todo ello provocó que Lovecraft se refugiara en la escritura de relatos de razas de dioses atávicos y de epístolas —se cuentan alrededor de unas 100.000 (¡sic!)— a amigos suyos de profesión como Robert E. Howard (autor de Conan, el Bárbaro) con el que entabló una gran amistad hasta que se suicidó, hecho que sumió aún más a Lovecraft en su angustia vital.

Cthulhu, el gran legado de Lovecraft

Pero, a pesar de llevar una vida llena de frustaciones, H. P. Lovecraft se convirtió —aunque no en vida— en uno de los escritores de terror norteamericanos más célebres e influyentes junto a Edgar A. Poe o Stephen King, en mayor medida con su inmortal creación: Cthulhu, un dios primigenio aparecido por primera vez en la historia corta La llamada de Cthulhu (1928) publicada en la revista pulp “Weird Tales”. A Cthulhu lo describe como una especie de enorme calamar alado con miles de tentáculos en sus fauces de dimensiones ciclópeas y que yace durmiendo en algún lugar de las profundidades del Pacífico en la submergida ciudad de R’lyeh, esperando a que las estrellas y los planetas estén de nuevo alineados correctamente para volver a reinar sobre la Tierra.

_20170315_210514

Cthulhu visto por la mirada artística de Disse86. Retoque fotográfico por SAS.

«Cthulhu fue la gran creación de Lovecraft por el que será siempre recordado, un dios ciclópeo con miles de tentáculos en sus fauces submergido en algún lugar de las profundidades del Pacífico.»

Cthulhu es la mejor creación del caballero solitario de Providence, aunque la “galería de monstruos” que creó fuera más amplia como Dagón, Nyarlathotep o Azathot. Lovecraft escribió mucho sobre los Mitos de Cthulhu pero en ningún otro relato igualó a La llamada de Cthulhu, sin duda, la piedra angular de toda la mitología lovecraftiana.

El Círculo de Lovecraft y su amplio legado

De hecho, si no hubiera sido por el trabajo del denominado Círculo de Lovecraft, una serie de autores como August Derleth, Robert Bloch, entre otros, con los que el autor de Providence se carteaba a menudo, el nombre de H. P. Lovecraft hubiera caído fácilmente en el olvido. Estos autores compartían ideas, personajes e historias y fueron construyendo entre todos ellos la cosmología de los Mitos. La publicación de Tales of the Cthulhu Mythos (1969, Arkham House), gracias al esfuerzo personal y económico de August Derleth, contribuyó en gran medida a que no se olvidara el legado de Lovecraft. A partir de ahí, numerosos escritores, cineastas y autores de cómic como Guillermo del Toro o Alan Moore estuvieron influenciados en sus creaciones por el caballero solitario de Providence. Del Toro planea desde hace años una adaptación cinematográfica fidedigna de la obra capital dentro de la bibliografía de Lovecraft como lo es En las montañas de la locura  (1931) y, por su parte, el brillante autor de Watchmen, Alan Moore ha guionizado la serie de cómics titulado Providence (2015—2017, Avatar Press), una adaptación muy personal que ha hecho junto al dibujante Jacen Burrows sobre la vida privada de H. P. Lovecraft en la que se entremezclan numerosos pasajes de su obra literaria como los relatos cortos Aire fríoLa sombra sobre Innsmouth entre otras historias. Además, H. P. Lovecraft se ha adaptado al cine en infinidad de ocasiones, incluso en la pequeña pantalla (la mítica teleserie Expediente X es un claro ejemplo de la influencia que ha ejercido Lovecraft en la cultura norteamericana). Aunque, personalmente, aún estoy esperando una adaptación fidedigna de La llamada de Cthulhu tal y como me la imaginé por primera vez, cuando leí a Lovecraft siendo aún adolescente y jugaba al popular juego de Rol basado en su genial obra, hace ya unos cuantos años atrás…

«Si no hubiera sido por el trabajo del denominado Círculo de Lovecraft con los que el autor de Providence se carteaba, el nombre de H. P. Lovecraft hubiera caído fácilmente en el olvido.»

Providence-1-cover

Portada del primer tomo de Providence, escrito por Alan Moore y dibujado por Jacen Burrows, una increíble y exquisita adaptación sui géneris en viñetas de la vida privada de H. P. Lovecraft.

Ilustración en motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora

08/03/2017 Ilustración por: Sandra Márquez (Vlad Wakinyan)

En motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, mi amiga Silvia Briones me envía una ilustración que le ha hecho una amiga suya, Sandra Márquez, para su tienda de joyas: Atelier Bcn Joies inspirado en el famoso cartel We Can Do It! creado en 1943 por J. Howard Miller. ¡Enhorabuena por tu buen arte, Sandra!

IMG-20170308-WA0000

Si queréis contactar con la artista:

Facebook: https://m.facebook.com/sandra.marquez.75470?slog=777260&seq=2052600755&rk=0&st=user&fbtype=2048&fref=search

Si queréis contactar con el Atelier Bcn Joies:

Etsy: https://www.etsy.com/es/shop/AtelierBcnJoiaShop

Instagram: https://www.instagram.com/atelier_bcn_joia/

Twitter: @AtelierBCNJoia

«Panorámica de las artes» participa en el concurso de 20minutos BCN “Premios 20Blogs 2016” y se agrega al proyecto «La Blogoteca».

18/01/2017 Texto por: SAS

Nuestro trabajo está de enhorabuena: “Panorámica de las artes” está optando actualmente a los “Premios 20Blogs 2016” que organiza el diario gratuito 20minutos en su edición de Barcelona; así mismo está incluido en el proyecto global  «La Blogoteca», que pretende englobar una heterogénea colección de bitácoras. ¡Optamos a 5.000 euros de premio!  Si te ha gustado este WordPress, por favor entra y puntúa alto!  ¡Muchas gracias!

Panorámica de las artes

Entra en LaBlogoteca a valorar este blog

Dibuphone’s#6

28/12/2016 Dibujo por: Jordi Castellví

Mi amigo Jordi Castellví retrata gráficamente el sentimiento colectivo de un “killer year” 2016 en este Dibuphone. David Bowie, Prince, Leonard Cohen, George Michael o Carrie Fisher han muerto a lo largo de este año… ¿Quién coño será el siguiente VIP…?

img-20161227-wa0019

«“Hook”: 25 años de un clásico “maldito” de Spielberg».

27/12/2016  Texto por: SAS

¡¡ATENCIÓN: ADVERTENCIA IMPORTANTE DE SPOILERS!! ESTE ARTICULO CONTIENE INFORMACIÓN SOBRE PARTE DEL ARGUMENTO DE LA PELÍCULA.

hook

«Por alguna extraña circunstancia, Hook marcó mi vida mucho más que otros grandes filmes de su director. Fue, quizás, la primera vez que me reconocí a mi mismo como espectador de cine, y aquel hecho tuvo un gran impacto en mi».

Este diciembre se han cumplido 25 años del estreno de una de las películas que más marcaron mi pubertad: Hook, el capitán Garfio (1991, Steven Spielberg). Fue el segundo filme que vi en el cine del gran realizador de Ohio con apenas 12 años. La fuerza de las imágenes rebosantes de fantasía dejaron una marcada impronta en aquel niño que, desde aquél preciso instante, empezó a mostrar interés por el arte cinematográfico. Años después estudié lenguaje audiovisual dentro de la carrera de Bellas Artes, quizá influenciado por el día en que vi Hook en aquella sala de cine ya desaparecida. Por alguna extraña circunstancia, la película marcó mi vida mucho más que otros grandes filmes de su director como Indiana Jones y la última cruzada (1989, Ídem) o Encuentros en la tercera fase (1977, Ídem). Fue, quizás, la primera vez que me reconocí a mi mismo como espectador de cine, y aquel hecho tuvo un gran impacto en mi.

El niño que no quería crecer (pero que creció)

hook-2

El desaparecido actor Robin Williams interpretó al niño que no quería crecer en la cinta de Spielberg. En la imagen, Peter Pan rodeado por los Niños Perdidos.

Hook cuenta, a grandes rasgos, la historia de Peter Pan, el niño que no quería crecer, que finalmente abandonó el País del Nunca Jamás para crecer y así poder ser padre, aunque hay muchos más temas en ella. Antes de esa idea, Spielberg abandonó a mediados de los ochenta el intento de adaptación del clásico de J. M. Barrie en un musical que iba a protagonizar Michael Jackson en leotardos (sic). Dicho musical (¡por suerte!) se canceló y, entonces, el guionista James V. Hart se hizo cargo del guión reescribiéndolo según la premisa que le dio por casualidad su propio hijo cuando este le preguntó: “Papá, ¿creció alguna vez Peter Pan?”. A partir de aquí, todo vino, nunca mejor dicho, volando. Spielberg volvió al proyecto, único realizador capaz de llevar a la gran pantalla la historia de Peter Pan. El mismo director reconocería: “Siempre me sentí como Peter Pan, ha sido muy difícil para mi crecer, de hecho soy una víctima del síndrome de Peter Pan”. Pero, además de esa línea argumental que, aparentemente, puede resultar algo simplona, se ocultan otras subtramas que enriquecen este memorable filme. El paso inexorable del tiempo está siempre de manifiesto en el personaje de Garfio, un hombre adulto que tampoco quiere crecer: detesta los relojes (es decir, el paso del tiempo), incluso tiene un “museo de relojes rotos” de famosos piratas que, en palabras del propio Garfio: “exhalaron su último tic-tac hace ya mucho tiempo”.

garfio-jack-2

El capitán James Garfio (Dustin Hoffman) inicia a Jack Banning (Charlie Korsmo) en la piratería regalándole su primer pendiente en forma de garfio.

El macguffin que hace avanzar la trama son precisamente los hijos de Peter Pan, secuestrados por el malvado capitán Garfio. Sin embargo Smee, el singular contramaestre de Garfio interpretado brillantemente por Bob Hoskins, va más allá sugiriéndole a su capitán que se vengue de Peter Pan haciendo que sus propios hijos le quieran. No le funciona con Maggie pero sí con Jack, que empieza a cogerle el gusto al mundo que le muestra el capitán Garfio. De hecho, si la película se titula “Hook” y no “Pan” es por algo. Garfio es el verdadero maestro de ceremonias de la función que le muestra a Jack Banning (el hijo de Peter Pan) lo cruel puede ser el mundo de los adultos y, entonces, le agasaja a regalos para comprar su afecto.

«Dustin Hoffman construye una interpretación memorable del famoso capitán Garfio plagado de dilemas existenciales».

A tenor de las actitudes ruines y mezquinas del capitán Garfio, Dustin Hoffman construye una interpretación memorable del famoso capitán de estilo victoriano. El momento “a lo Hamlet” de la película, en el que Garfio le pide a Smee que “no trate de deternerlo” cuando este empuña una arma para suicidarse, es uno de los mejores de la cinta. Esa secuencia histriónica muestra el carácter narcisista del capitán Garfio, plagado de dilemas existenciales y, además, pone de manifiesto la máxima de que “cualquier tiempo pasado fue mejor” cuando el capitán recuerda al Peter Pan de antaño.

dustin-hoffman-in-hook-1991

Dustin Hoffman realiza una interpretación sobresaliente en Hook, con algunos momentos cuasi shakesperianos.

John Williams tocándome el alma

Sin duda alguna, uno de los recuerdos más fuertes que me dejó esta película fue la maravillosa banda sonora que compuso John Williams para acompañar emocionalmente las imágenes filmadas por Spielberg. La “suite”, como la calificó el propio Williams en el prólogo escrito para el libreto del disco, fue vibrante, fantasiosa, escalofriante y, en mayor parte, nostálgica. Las notas se sucedían una tras otra poniéndome los pelos de punta en aquella sala de cine mientras me tocaban el alma, sobre todo en los cortes “The Arrival of Tink and the Flight to Neverland”“You Are the Pan” o “Farewell Neverland”, piezas en donde Williams muestra su inconmesurable genio compositivo invocando musicalmente las musas que habitan en las regiones desconocidas de la psique humana. La “marcha de Garfio”, por contra, expuesta en “Presenting the Hook” es ora oscura, ora orquestral pero siempre majestuosa la cual hace un retrato musical perfecto del pérfido Capitán Garfio y manifiesta, por si fuera poco, la camaradería que hay entre los piratas que poblan el muelle de Nunca Jamás.

«Williams muestra su inconmesurable genio compositivo invocando musicalmente las musas que habitan en las regiones desconocidas de la psique humana en la “suite” de Hook vibrante, fantasiosa, escalofriante y, en mayor parte, nostálgica».

La banda sonora, una de las mejores para mi de las muchas que ha compuesto John Williams a lo largo de su dilatado trabajo de compositor de música para cine, estuvo nominada al Grammy en 1993 en la categoría de Mejor álbum de banda sonora original instrumental escrita para una película o televisión, perdiéndolo, a mi juicio injustamente, ante Howard Ashman y Alan Menken por la banda sonora de la película de animación de Disney “La Bella y la Bestia”. Además, Williams estuvo nominado al Óscar en la categoría de Mejor canción original por “When You’re Alone” escrita por Leslie Bricusse y entonada por la joven intérprete Amber Scott, premio que también se le escapó de las manos.

¿Una de las peores de Spielberg?

Pues resulta que, tras lo expuesto, una de las películas que más me han emocionado de la toda carrera cinematográfica Steven Spielberg, curiosamente se la considera como una de las “peores” dentro de su filmografía… La mayoría de la crítica la destripó en el momento de su estreno, y el tiempo aún no le ha sabido hacer justicia. De hecho, hace poco, tuve la desgracia de leer una reseña de lo más aborrecible en un libro titulado “29 miradas sobre Spielberg” escrita por el director Alberto Rodríguez. Al comprarme el libro con toda la ilusión del mundo por leer la reseña de un libro, se supone escrito por fans de las películas de Spielberg, me encontré con un texto desalmado, estúpido e irreverente en relación a Hook. Eso me demuestra dos cosas: la primera que las películas no las percibimos todos de la misma manera, y la segunda que el director Alberto Rodríguez es bastante corto de miras en relación con esta obra maestra de Steven Spielberg.

«Hook está considerada como una de las “peores” películas de la filmografía de Steven Spielberg, a pesar de ser una de las que más me han emocionado».

Roberts, Spielberg, Williams Watch Dailies on 'Hook' Set, 1991.

Spielberg junto a los actores Julia Roberts y Robin Williams en 1991 durante el rodaje de Hook que pasará a la historia injustamente como uno de sus grandes “fiascos”.